Que levante la mano quién no ha tenido en algún momento de su vida una hucha cerdito?. De esas que no habia otro remedio que romperlas para lograr sacar el dinero y que nunca llegabas a llenar por completo.

¿Cuántos sueños perseguidos y guardados en aquellas huchas? coches, casas en la playa, yates… Recién comenzado este año 2021 y más en este mes tan popular por su “cuesta” y por el dichoso “covid” no estaría nada mal plantearse mercar una hucha cerdito y ponerse a ahorrar tras el derroche navideño.

hucha cerdito

Aunque hoy en día existan cientos de modelos de huchas yo me sigo quedando con la de toda la vida, mi hucha cerdito. Y es por esto que me he parado a cavilar el por qué de su forma. ¿por qué este animal y no otro? Lo cierto es que desde la época medieval (o antes) si había un animal referente con la copiosidad y prosperidad era el cerdo.

Por todos es sabido que el cerdo es un mamífero del cual se puede aprovechar definitivamente todo y por eso tener uno ya daba cierta estabilidad económica. No nos olvidemos de la célebre “matanza del cerdo”, que inclusive a día actual se sigue llevando a cabo en varios sitios (sin herir sensibilidades de vegetarianos o veganos).

El animal generaba y daba alimento para todo un año y aquello para muchas familias humildes suponía e implicaba muy mucho. No nos olvidemos de otra cuestión, siglos atrás ingerir carne era algo solo apto para las clases más adineradas por el costo que ésta poseía en los mercados.

Los que tenían poco capital se contentaban malcomiendo pan, leche, casquería (sobras de otros animales) y la fruta y verdura que tengan la posibilidad de obtener de sus cultivos. Visto desde otra perspectiva, el poder ingerir carne de cerdo era considerado casi un privilegio.

Era como quien ahora ahorra y luego goza de aquellos ahorros. Algo parecido aun cuando a día presente cueste creerlo. En otros casos, antiguamente, en lugar de usar el cerdo para su matanza y alimento familiar lo usaban como resguardo económico.

Me explico. Guardaban constantemente un cerdo por si el caso de necesidad apretaba poder venderlo y obtener de él una indemnización económica. Aquí ya vemos la primera interacción entre cerdo, ahorro y dinero. Hasta aquí todo tiene sentido. El cerdo como signo de ahorro queda claro.

La hucha cerdito como tal…

¿En qué instante, dónde y por qué se convirtió en la imagen de aquel recipiente donde guardar nuestros ahorros? Para eso debemos irnos al siglo XV y al mundo anglosajón. Había una arcilla de color anaranjado mas conocida como “pygg”. El término inglesa ya nos recuerda tanto por escrito como pronunciado el concepto inglés “pig” que significa cerdo.

Esto unido a que nuestra arcilla ya poseía un color semejante al de la dermis de un cerdo ya nos va dando ciertas pistas. hucha1 Esta arcilla se empleaba en sus inicios para llevar a cabo utensilios para el hogar, sin embargo la población por costumbre guardaba además dinero. Se le conocía como “piggy jar”.

Tan fuerte ha sido la tradición que se terminaron por utilizar únicamente con el objetivo de retener dinero, pasando a llamarse “piggy bank” (hucha cerdito). La cuestión es que forma de cerdo aquí no tenían aún, aunque no tardaron en juntar ambas. De esta forma que ya saben, ahorren y disfruten de sus ahorros como les venga en gana. Pero siempre que sea una hucha cerdito

Y si después de leer nuestro post te has quedado con ganas de volver a tener una de estas huchas, pásate por nuestra tienda y elige la que más te guste.

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